Misión, Visión, Valores

Nuestra misión: educar en humanidad 
La misión principal de nuestros centros es la formación integral de los alumnos. Ofrecemos los elementos necesarios para que crezcan y desarrollen todas sus capacidades. 
Entendemos que la educación debe contribuir a la construcción del proyecto vital de cada persona y ayudar a afrontar las diversas etapas de la vida, las relaciones con los demás y sus responsabilidades. De este modo, favorecemos el desarrollo de la vocación personal y profesional de cada uno de nuestros alumnos. 
Apostamos por la formación de personas seguras de sí mismas, autónomas y con una identidad propia. Personas solidarias, respetuosas con las diferencias, comprometidas con la sociedad y capaces de transformar su entorno. Personas que sienten y se compadecen con el que sufre y salen al encuentro del otro. Personas coherentes, honestas y reflexivas que construyen sus propios ideales, valores y criterios. Personas que valoran la vida, a los demás y lo que tienen. Anhelamos que nuestros alumnos, finalizada su escolarización, sean expertos en humanidad. 

Valores que nos identifican 
Entendemos que los valores que se explican a continuación configuran nuestra propuesta educativa, impregnan nuestra cultura organizativa y nos marcan una dirección común, generan cohesión y una identidad compartida. Los impulsamos en cada una de las actividades que realizamos y están presentes en todas las áreas y proyectos de forma interdisciplinar. 
Aprendemos del ejemplo de Jesús de Nazaret y de los valores que encontramos en el Evangelio. Todos ellos, forman parte de nuestra tradición, porqué fueron vividos por nuestra fundadora Ana Maria Janer: el amor al prójimo, la cercanía, la fraternidad y el servicio desinteresado.

AMOR

El amor vivido como vocación de servicio es el rasgo fundamental de nuestra identidad. La pedagogía fundamentada en el amor es la herencia y el compromiso esencial con el carisma de Ana María Janer. 

Amar es para nosotros aceptar a cada alumno y hacer que se sienta valorado, destacando sus talentos y aptitudes, para generar en ellos confianza y seguridad. Las relaciones cordiales y afectuosas nos ayudan a crear un clima de aprendizaje positivo. El amor nos lleva a ser pacientes con los ritmos y procesos y a saber esperar, pero también nos hace ser exigentes, responsables y rigurosos en el trabajo sistemático. 

AMBIENTE DE FAMILIA

Cuidamos el ambiente de familia: nos encontramos como en casa y sentimos que tenemos un proyecto común entre manos. Por eso, potenciamos todo aquello que facilita las relaciones interpersonales entre los diversos miembros de la comunidad educativa. Consideramos que el trabajo conjunto entre familias y educadores es vital en el proceso educativo de nuestros alumnos. 

Acogida y cercanía

Nos caracteriza el trato sencillo y acogedor, que implica no hacer distinciones entre las personas. 
En nuestros centros acompañamos a alumnos y familias, especialmente a aquellos que viven situaciones difíciles. Nuestros educadores tratan siempre a los alumnos con afecto, creando un entorno de seguridad para cada uno, de modo que se sientan verdaderamente aceptados. 

Compromiso y servicio

Educamos a nuestros alumnos para que sean sensibles a las situaciones de injusticia social y se pregunten cómo pueden contribuir a hacer el mundo más justo y más humano. De acuerdo a sus edades, promovemos experiencias de servicio, de ayuda desinteresada y de colaboración e implicación en proyectos solidarios. Para nosotros, la misma tarea educativa es una vocación de servicio. 

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